miércoles, 21 de octubre de 2015

Embarazo y cambios en la piel


Durante el embarazo nos podemos encontrar con los siguientes cambios en la piel: 
  1. Cambios fisiológicos: van a presentarse en mayor o menor medida en casi todas las gestantes. 
  2.   Mejoría o agravamiento de una enfermedad cutánea previa (psoriasis, acné, dermatitis atópica, lupus…) 
  3. Aparición “de novo” de diferentes dermatosis comunes (urticaria, herpes, impétigos, sarna…) 
  4.  Dermatosis exclusivas del embarazo: colestasis intrahepática del embarazo, erupción atópica del embarazo, penfigoide gestationis y erupción polimorfa del embarazo (el más frecuente). Alguno de estos cuadros pueden comprometer la salud del feto, por lo que es importante un diagnóstico y tratamiento adecuado por parte del dermatólogo.

 

Hoy sólo vamos a repasar los cambios “fisiológicos” que aparecen en la piel durante el embarazo y cuyo principal responsable son los cambios endocrinos (producción de distintas hormonas) e inmunológicos. 
  • Cambios de la pigmentación: Aparecen en el 100% de las gestantes. Aumento en la pigmentación de areolas, pezones, genitales externos y línea media abdominal (la denominada “línea alba” se trasforma en la “línea negra”). La intensidad de esta pigmentación se debilita después del parto. 
  • Manchas hormonales o melasma o “paño del embarazo”: aparece en forma de manchas de color marrón claro u oscuro, simétricas, localizadas principalmente en la frente, mejillas y labio superior. Es fundamental la protección solar durante todo el embarazo evitando la exposición solar directa, utilizando filtros solares minerales y ropa adecuada (sombreros, gafas…). Aparte del estímulo solar su aparición en embarazadas o en mujeres que toman anticonceptivos orales confirma la existencia de un estímulo hormonal. Suelen mejorar espontáneamente en el postparto y si persisten se pueden realizar tratamientos despigmentantes una vez finalizada la lactancia. 
  • Cambios vasculares: arañas vasculares, eritema palmar, puntos rubís, edema de cara y manos. Las arañas vasculares son puntos de color rojo vivo de la que parten múltiples brazos a modo de patas de araña. Aparecen entre el 2º y 5º mes de embarazo, en la cara, parte superior de tronco, manos y brazos. La mayoría desaparecen espontáneamente en los 3 meses siguientes al parto.El eritema palmar afecta al 70% de las mujeres embarazadas  y consiste en una coloración rojiza moteada en toda o en parte de las palmas de las manos.Algunas mujeres desarrollan cierto grado de edema en la cara y en las manos: es más pronunciado por la mañana y suele desaparecer por la noche (a diferencia de otro tipo de edemas que suelen empeorar en las últimas horas del día) 
  • Cambios en el pelo: en este aspecto hay buenas noticias ya que la mayoría de las mujeres refieren un crecimiento más vigoroso durante el embarazo y en realidad es así ya que aumenta el número de folículos en fase de crecimiento. La contrapartida es el postparto, donde se da una caída compensatoria, el denominado efluvio telogénico postparto y que se recupera espontáneamente entre 3 y 12 meses después del parto. Algunas mujeres pueden tener hirsutismo, es decir aumento de pelo en zonas donde no debería existir como la línea alba o la zona periareolar, sobre todo en la segunda mitad del embarazo. 
  • Cambios en las uñas: las uñas crecen más rápidamente durante el embarazo.Algunas mujeres refieren uñas quebradizas o que se abren en capas originando un aspecto astillado. Esta alteración suele deberse al déficit de hierro que con frecuencia existe durante este periodo. 
  • Cambios en las glándulas ecrinas (las productoras del sudor) y sebáceas: normalmente hay una mayor secreción glandular con aumento de la sudoración de axilas y palmas de manos. La secreción sebácea también está incrementada durante la gestación y la lactancia (aunque en este aspecto existe una considerable variabilidad individual).
  •  En la areola se visualiza un aumento de las glándulas de Montgomery (bultitos periareolares ) que son glándulas productoras de sebo que hidratan y protegen al pezón. 
  • Estrías: se dan entre el 70 y 90 % de las mujeres embarazadas, sobre todo a partir del sexto mes. Al inicio están abultadas y son de color rojo-violáceo y posteriomente con el paso de los años se vuelven de color nacarado y al tacto se evidencia una sensación de vacío. Se localizan de forma simétrica alrededor del ombligo, pared abdominal, caderas y muslos. En su desarrollo intervienen la distensión cutánea, la influencia hormonal y la predisposición genética. Una vez que aparecen su tratamiento es muy difícil ya que no existe ninguno que realmente sea espectacular. De hecho las cremas antiestrías no tienen ninguna utilidad. La única crema que ha demostrado un pequeño efecto es el ácido retinoico que podría mejorarlas un poco (eso sí aplicado una vez terminada la gestación). Recientes investigaciones han demostrado la mejoría de las estrías con algunos tipos de láser (mejoría del 40% tras 4 sesiones).

Autora del Post: Laura Sánchez Velicia (dermatóloga en el Centro de Especialidades Arturo Eyries-Valladolid)

1 comentario:

  1. Buen post, breve, bien estructurado y con la información esencial. Gracias!

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